Vendedores venozolanos del MIO amenazan a predicador caleño

“Existiría una banda venezolana apoderada de rutas de buses del MIO, encabezados por uno o más capos colombianos”.

(foto: Alcaldía de Cali)

Por: Guido Toro

Alrededor de las 11 de la mañana, hoy, una mujer venozolana embarazada, en compañía de un hombre de la misma nacionalidad, abordaron a un predicador caleño después de que este impartiera un mensaje bíblico sobre la Salvación en Cristo Jesús en una de las rutas del MIO.

Lo cierto es que el mensaje de arrepentimiento no tuvo ningún efecto en los venezolanos, que le ordenaron al predicador no volver a usar ningún bus del MIO porque entorpecía sus ventas, entre otra larga lista de palabras donde le repetían constantemente “no usar los buses del MIO”, a pesar de que el evangelista no mendigaba o pedía ofrendas de ningún tipo a los pasajeros.

Así lo declaró el predicador que pertenece a un Ministerio Evangelístico que tiene cuatro años de impartir mensajes cristianos en la capital del Valle, y cuya identidad la Revista Ecoruta conservará en privacidad por seguridad.

“Dado que no presté atención a las amenazas de los venezolanos, porque ya ha ocurrido antes, la pareja de vendedores llamó a otro hombre”, dijo.

Se trataba de un capo colombiano que estaba esperándolos en la estación del MIO de Atanasio Girardot, punto donde inicia el oriente de Cali.

El cabecilla extendió amenazas más específicas, reiterándole al predicador caleño que no lo quería volver a ver en ninguna ruta del MIO que circulara entre la terminal de Andrés Sanín, y la carrera 15 con calle 15, intersección donde los buses ingresan al centro de la ciudad.

Bandas y homicidios

Lo anterior indicaría que se trata de una nueva banda organizada con integrantes venezolanos, pero quizá bajo las órdenes de unos pocos capos colombianos.

En el diario vivir los pasajeros de las diferentes rutas del MIO reportan que ahora casi todos los vendedores son venezolanos, así como los grupos que piden dinero en los semáforos de Cali.

Hace poco se levantó una controversia que pasó desapercibida para las autoridades, cuando un grupo artístico caleño denunció públicamente que los venezolanos los habían desplazado del semáforo de la estación de Nuevo Latir, sobre la autopista Simón Bolivar.

Mientras estos hechos ocurren, decenas de venozolanos siguen asentándose en inmediaciones de la Terminal de Transportes de Cali, donde actualmente hay campamentos de estos extranjeros.

El informe sobre “Seguridad y Convivencia”, de la organización Cali Cómo Vamos, anota que Cali ostenta la mayor tasa de homicidios de todo el país, con 47 asesinatos por cada 100 mil habitantes en 2018.

La cifra anterior esta por encima de Bogotá, Medellín, Barranquilla, e incluso la tasa promedio nacional que se ubicó en menos de la mitad de la tasa de la capital valluna, 43 por cada 100 mil.