Alcalde Armitage quedó “desnudo” en las disertaciones del crepúsculo

Archivo: Alcalde de Cali durante presentación del diseño de Cali Distrito.

Disertaciones del Crepúsculo – Armando Palau Aldana

Comentarios sobre el Foro Nacional de la Bicicleta.

En medio de la conmemoración de la célebre batalla del Puente de Boyacá en la que el mulato Bolívar consolidó el anclaje de su campaña libertadora, se realizó en Cali con bastante dinero estatal el Foro Nacional de la Bicicleta, con la intervención de alto número de arrogantes conferencistas bogotanos convencidos que son el ombligo del mundo por su colección de extranjeros cartones, al igual que el Secretario de Movilidad de la Sucursal del Cielo que Armitage decidió traer hace cuatro meses de la capital de la república subestimando los probados talentos vallecaucanos en esa materia, con la irresponsable realidad de tratar de resolver el tráfico y la congestión vehicular de una ciudad que desconoce.

Con el apoyo del combo de Defensores de Fauna y Flora, de viva voz en el escenario emitimos enérgica protesta contra el lapidario burgomaestre exigiendo el respecto por las vidas y las luchas de los ambientalistas, mancillados por señalamientos de terroristas hechos en medio del clima de resurgimiento de la violencia promovida por sectores de la extrema derecha radical. No faltó por supuesto el abogado de oficio que haciendo gala de lagartería y lambonería defendió al alcalde para garantizar renovación de su consuetudinario e ineficiente contrato.

Me llamó poderosamente la atención que, entre los promotores del foro, aparecieran e intervinieran como ponentes los dueños y asesores de las patinetas eléctricas, seguramente amigos o socios de la administración, quienes pretenden imponer una resolución del ministerio de transporte que permitiría que los ciclistas urbanos tengamos que compartir con los motorizados vehículos las ciclorrutas, lo cual es contrario a nuestro ordenamiento jurídico.

En primer término, el código nacional de transporte define la bicicleta como un vehículo no motorizado, precisando que las ciclovías son trayectos habilitados ocasionalmente para el tránsito de bicis, tricis y peatones como se hace los domingos en la Sultana del Valle, mientras que las ciclorrutas son exclusivas para el alado caballito de hierro y la ley diez ochenta y seis ordenó dar prelación a los planes viales de ciclorrutas. De otra parte, la ley dieciocho once determinó que la bicicleta es en Colombia el medio principal de transporte incentivando su uso masivo, así como la reciente ley diecinueve sesenta y cuatro precisó que los vehículos eléctricos estarán exentos del pico y placa.

Por supuesto que son una alternativa para mermar la emisión de dióxido de carbono, pero se enfrentan a la limitada oferta de recursos naturales no renovables depositados en frágiles biomas con los cuales se fabrican las baterías, estimulando el uso de vehículos particulares cuando lo que se requiere son sistemas de transporte masivo que no atenten contra los bosques secos tropicales, los humedales, y las zarigüeyas, guatines, armadillos y zorrillos que hoy deambulan hoy desesperanzados por la selva de cemento.

No vayan a creer que la tardía implementación de los carriles exclusivos para las y los bicicleteros es un gesto generoso del alcalde de turno, puesto que está demostrando su oportunismo para contratar foráneos y derrochar nuestro erario sin haber consultado previamente a la ciudadanía. La avaricia y el oportunismo de los gomelos de los negocios virtuales, pretende arrebatarnos las conquistas que logramos en el Tribunal Administrativo cuando sacamos avante la acción de cumplimiento contra el otrora alcalde Jorge Iván Ospina y se le ordenó expedir y ejecutar el plan de movilidad sostenible y el trazado maestro de ciclorrutas. Seguiremos en nuestra indeclinable y estoica lucha. Como cantó Goyeneche “El que ayer viste en tranvía, en colectivo o de a pie, hoy maneja coche nuevo sin saber cómo y por qué y la que vistes fregando con modesto delantal, hoy te engrupe que es artista en el cine nacional”.

Cali a los nueve días de agosto del dos mil diecinueve.

Círculo de Pensamiento Ambiental .