Cali tiene galerías, pero no cuenta con sistema de distribución urbana de alimentos

Concejo de Cali. Santiago de Cali, julio 23 de 2019.- Sectores de la economía local y representantes de organizaciones no gubernamentales – ONG dieron respaldo al proyecto de acuerdo 105 que propone la adopción de una política pública de seguridad alimentaria para Cali, con la que se espera resolver la problemática a más de 375.000 personas que no cuentan con recursos económicos para bienes alimentarios y no alimentarios.

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La ponencia a cargo del Concejal Flower Enrique Rojas Torres, logró escuchar a 40 participantes en dos días de participación ciudadana de un total de 60 inscritos, quienes coincidieron en la necesidad de buscar alternativas para el sostenimiento de cultivos en la zona rural, el abastecimiento adecuado de los productos en grandes superficies, supermercados y en especial en plazas de mercado.

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Rojas Torres, indicó que según informe de Cali en Cifras 2017, Cali y su área metropolitana tiene en la línea de pobreza monetaria el 15.5% de la población, que suman 375.000 personas en Cali. “De ellos, 85.000 personas (3.5%) no cuentan con recursos económicos para la compra de alimentos necesarios”, sostiene el Concejal Ponente.

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La Concejal Clementina Vélez Gálvez miembro de la Comisión del Plan donde hace curso la política pública de soberanía y seguridad alimentaria para Cali, indicó que pensando en los centros de distribución y abastecimiento de alimentos que propone CAVASA para Cali, las galerías o plazas de mercado podrían operar como tal, pero depende de que tanta importancia muestre el gobierno local que a la fecha no ha podido legalizar la propiedad de esos predios por mera tramitología entre las mismas dependencias de la administración. “No hay transversalidad y el tiempo corre, pero Santa Elena, Alameda, la Floresta, Porvenir, Alfonso López y Siloe, ubicadas de manera estratégica son esos puntos cardinales y centros de abasto que demandan inversión urgente para que operen como los centros de distribución o de abastecimiento”, sostiene Vélez Gálvez.

Durante la participación ciudadana para el proyecto de política pública de seguridad alimentaria para Cali, Luz Adriana Aguirre, inscrita por la comunidad, manifestó que en la cumbre mundial de alimentación nace el término de ‘soberanía alimentaria’, “siendo este el derecho que tenemos todos como comunidades para pensar en los circuitos agroalimentarios, sustentable, sostenible y la cadena de comercialización debe ser solidaria, donde el consumidor no debe asumir toda la inversión”.

Entre tanto, Carlos Alomía Gerente de la Centras de Abastecimiento del Valle del Cauca Cavasa, explicó que a Cali ingresan alrededor de 20.000 toneladas de alimentos principalmente perecederos que se transportan día a día de las centrales de abasto, provenientes o cultivados principalmente en el mismo Valle del Cauca, otros centros que proveen la región son los  Llanos Orientales, el Eje Cafetero, Nariño e Ipiales.

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“Teniendo en cuenta esta cifra se propone crear un sistema de distribución urbana, para estructurar centros cardinales y abastecer lugares específicos, ya que las ofertas alimenticias varían al igual que los precios de los productos en diferentes sectores de la ciudad”, afirmó Alomia.

Desde el otro extremo y como punto de importancia en materia de pérdidas y desperdicios, según estudio del Departamento Nacional de Planeación, en Colombia se pierden 9,34 toneladas de alimentos como si fuera basura. La cifra fue presentada por Sandra Montero, quien considero vital apostarle a la recuperación, aunque advirtió que sobre el particular Cali no tiene estudios al respecto. “La pérdida se genera desde que se produce el alimento hasta antes de llegar al supermercado, por lo que se calcula que alrededor de 1 millón de toneladas, aproximadamente se convierten en productos no aptos para la venta, ello no quiere decir que no podrían ser útiles al consumo humano”.

Sandra Montero, sostiene que como posible solución de mitigación, desde el banco de alimentos se maneja un programa llamado REAGRO (recuperación de excedentes agrícolas) que busca como su nombre lo indica la recuperación de excedentes que no son entregados en el comercio se conviertan en opción de comida para otros.

Para otros expertos en tema de seguridad alimentaria, existen otros factores que afectan el tema de la alimentación y es el hecho de no  haber superado las deficiencias o malas costumbres en el consumo, lo que termina afectando la salud por exceso de peso, desnutrición, diabetes, hipertensión, cáncer, todo está íntimamente ligado con la alimentación, advierte Ruby Castellanos.  

“El hecho de tener cierto conocimiento no significa que nos estemos alimentando de una buena manera. La política deberá apostarle a la protección social y apuntar al reconocimiento de la cultura de la sana alimentación”, sostiene Castellanos.

Juliana Tofiño, delegada del Instituto Colombiana de Bienestar Familiar, ICBF, respaldó la política pública, por considerar que  permite estructurar y planear las acciones necesarias para asegurar el derecho a la alimentación de los caleños, a la vez que propone la integración de acciones multisectoriales para prevenir e intervenir a las personas afectadas con malnutrición y tercero que brinda oportunidades para garantizar el mínimo vital.

Como conclusión y mayor énfasis por parte de la mayoría de los participantes es el hecho de consolidar, mejorar y reestructurar los comedores comunitarios, respecto del presupuesto asignado a cada uno de ellos.

Concejo de Santiago de Cali

Comunicado Informativo: 21.2.3.193