Lo que usted desconoce sobre Cali Distrito

La participación ciudadana se va a contraer al máximo, y disminuye el derecho democrático.

Gerente del proyecto desmiente anuncio de la Alcaldía sobre captación de recursos de regalías.

Por: Guido Toro

Aunque Barranquilla alcanzó su primera definición de localidades después de 11 años, Buenaventura todavía no lo hace, a pesar de que es distrito desde 2013. Cali celebró su primer foro sobre Distrito Especial el 21 de febrero del presente año, y ahora cinco meses más tarde, la administración de Armitage espera la aprobación del modelo de Cali y sus localidades.

El raudo vuelo de la propuesta gerenciada por el señor Alejandro Becker ha buscado consolidar una idea por medio de talleres comunales, a partir de la información recogida más no de la votación popular, como lo indicó el gerente de Cali Distrito al diario El Tiempo.

Según aquel medio, esos encuentros tuvieron una participación de unas 950 personas, incluyendo delegados de las universidades, lo que representa alrededor del 0,039 por ciento de la población caleña.

Lo cierto es que se aproximan las votaciones locales, y la avidez de alcanzar la aprobación del proyecto en el Concejo apremia antes de octubre, fenómeno que explica el afán de la actual administración municipal.

“Si llega un alcalde nuevo tiene que respetar el acuerdo de estructura que se produzca en el Concejo”, confirmó Becker durante el primer foro de Cali Distrito Especial realizado en las instalaciones del Concejo de Cali, el pasado 21 de febrero.

Cómo podrían, entonces, dos millones 400 mil ciudadanos conocer y entender el nuevo diseño de territorio que van a habitar, que tuvo un lapso de socialización de seis meses, además de lo que ese diseño representa para la comunidad en términos sociales, económicos, políticos, culturales, y ambientales.

Las respuestas están muy bien reservadas en un proyecto que no se ha dispuesto de forma pública para el acceso electrónico de cualquier ciudadano. Sin embargo, entre los aspectos que la Revista EcoRuta indagó, encontró una contracción en la participación democrática de los caleños en la política que rige su diario vivir.

Con el nuevo diseño de Cali Distrito Especial desaparecen las 22 comunas y sus 15 corregimientos, para pasar a conformar siete u ocho localidades, según las tres propuestas que están pendientes de aprobación en este mes de julio.

Lo anterior significa que las 37 Juntas Administradoras Locales (JAL) serán eliminadas, y se crearán siete y ocho nuevas JAL, acción que reduce la participación ciudadana y la vida en democracia.

Las JAL están encargadas de ejercer control y veeduría sobre el gobierno local, por lo tanto, la veeduría local se reduce a solo siete u ocho JAL que no contarán con la capacidad ni los recursos para velar por el control de los recursos públicos de los caleños.

La Registraduría General de la Nación define las funciones de la JAL de la siguiente forma:

“Se les puede considerar como un puente entre la comunidad, el alcalde, y el concejo para solucionar los problemas globales de toda una comuna o corregimiento”. Las JAL promueven reuniones con representantes de la población para consultar la prioridad de inversión o ejecución de obras públicas en su zona.

De manera que si antes 37 juntas mediaban entre el alcalde y más de dos millones de caleños, ahora solo siete u ocho juntas van a ejercer la misma función, con el agravante de que lo harán ante alcaldes locales cuyas funciones se desconocen.

Aunado a lo anterior, la prensa local ha dado a conocer que los alcaldes locales serán elegidos por el Alcalde mayor, aspecto que elimina la participación democrática y el derecho al voto de los caleños sobre estos cargos públicos.

La situación anterior no se comprende, pues si un miembro de la JAL debe someterse a un proceso de elección popular ¿por qué un alcalde local, no?

Y EL DINERO PARA SOSTENER A LOS NUEVOS BURÓCRATAS

La Alcaldía anunció con gran orgullo que Maurice Armitage acudiría a la cita con el entonces Presidente Juan Manuel Santos para sancionar la ley que convertiría a Cali en un nuevo Distrito Especial.

Era la gran oportunidad de Armitage para enarbolar la bandera caleña, creada en 1928 por Nicolás Ramos Hidalgo, y consecuentemente la Alcaldía hizo un gran anuncio:

“Entre los beneficios que tendrá Cali al ser Distrito Especial está la posibilidad de que podrá captar recursos de regalías de manera directa, además de que el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma) recibirá recursos de manera directa y no a través de la CVC”.

“Asimismo, las secretarías de Turismo, Cultura y Desarrollo Económico podrían colocar grandes eventos con impacto en el presupuesto nacional, lo que abre una nueva puerta para el fomento de las artes, el emprendimiento, los servicios y el turismo, entre otros”.

El gerente del proyecto, Alejandro Becker, dejaría las afirmaciones de la Alcaldía de Cali en una postura de total incoherencia, pues durante el primer foro de Cali Distrito Especial, la Revista EcoRuta registró lo siguiente:

“Becker reveló que a las localidades les corresponderá solo el 10% de los ingresos totales del municipio en la actualidad para sostener la administración local, y “cumplir las metas de los planes de desarrollo”.

Pero el siguiente anuncio del gerente del proyecto Cali Distrito terminó por consolidar más dudas, “creemos que van a llover recursos de regalías, o recursos adicionales de orden nacional, no es cierto que nos van a llover más recursos”.

“Vamos a trabajar con los mismo recursos… sí van a existir más gastos, honorarios para los ediles, alcaldes locales propuestos por los ediles, entre otros rubros que saldrán a flote con las nuevas administraciones”.

En aquella oportunidad Becker aseguró que los alcaldes serían propuestos por los ediles, que bajo la figura de Distrito, estarán agrupados en siete u ocho JAL, mientras que antes eran 37 JAL, sin mencionar que se confirma la ausencia del proceso democrático para la elección de los alcaldes locales, a pesar de que son cargos públicos, y por principio democrático deberían formar parte del proceso de elección popular.

LOCALIDADES

El Concejo de Cali aprobará este mes, una de tres propuestas sobre el diseño de las localidades de Cali Distrito.

Dos de ellas contienen siete localidades, y la tercera, ocho. Independientemente del número final de localidades los diseños revelan que las comunas del centro hacia el oeste quedarán unificadas con los corregimientos, es decir, el área rural pasará a formar parte del área urbana, consecuentemente, serán zonas de desarrollo urbano, por lo que las área ambientales y protegidas de Cali podrían llegar a su fin.

Llama también la atención que el diseño contempla entre cuatro a cinco pequeñas localidades definidas al oriente de Cali, zonas donde se han registrado la mayor cantidad de homicidios en los últimos años, es decir, figuran como si fueran localidades de exclusión.

Mientras que la actual comuna 3, compuesta por barrios de clase social alta, pero que también incluye a barrios de estrato bajo como El Calvario, San Pascual, San Pedro, pasaría a formar parte de una sola localidad.

Lo anterior podría explicarse a partir del proyecto Ciudad Paraiso con el que la Alcaldía de Armitage espera “movilizar” a los habitantes de estos últimos barrios para levantar un megaproyecto millonario que intervendrá unas 23 hectáreas en el centro de Cali.

Sin embargo, y dado que el tiempo de gobierno se le agotó a Armitage, las presentes elecciones encierran un gran interés para que el próximo alcalde de los caleños continue con los proyectos heredados por parte de la actual administración municipal.

Mapas de localidades. Cortesía del Instituto de Prospectiva: