Ministro Botero enfila baterias contra la periodista María Jimena Duzán

Con su actuación, la máxima cabeza de la cartera armada de Colombia estaría violentando la Carta Política y el derecho a la Libre Expresión de la periodista Duzán.

María Jimena Duzán. (foto: El Espectador).

Por: Guido Toro

Más de tres mil seguidores en Twitter han mostrado su respaldo a la periodista de la revista Semana, María Jimena Duzán, después de que la comunicadora revelara lo que consideró un intento de amedrantamiento por parte del ministro de Defensa, Guillermo Botero, cuando este le contactó para solicitarle información y documentos.

Aunque es un funcionario público, cabeza máxima del brazo armado del país, el ministro decidió interpelar a la periodista por medio de un derecho de Petición, como alguien ausente de investidura pública, “en mi calidad de ciudadano colombiano”, redactó Botero.

Con cada paso que da el otrora presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco) pareciera que confirma una cadena de errores, como los sucedidos ante el asesinato de Dimar Torres.

En el actuar del ministro de Defensa contra la periodista Duzán, quizá Botero procura dejar de lado la normativa constitucional, pero probablemente sus asesores olvidaron decirle que el Artículo 2 de la Constitución Política reza:

Los particulares sólo son responsables ante las autoridades por infringir la Constitución y las leyes. Los servidores públicos lo son por la misma causa y por omisión o extralimitación en el ejercicio de sus funciones.”

De manera que, cuando el titular del brazo armado de Colombia procura pasar como ciudadano, al mismo tiempo, está ratificando que es doblemente responsable de sus actos, pues no puede prescindir de su investidura para proceder contra la periodista María Jimena Duzán, y luego volver a retomar su cargo.

De forma adicional, el ministro Botero podría enfrentar cargos por -falta disciplinaria- toda vez que el Artículo 23 de la Ley 734 de 2002, Código Único Disciplinario, así lo estipula:

“ARTÍCULO 23. LA FALTA DISCIPLINARIA. Constituye falta disciplinaria, y por lo tanto da lugar a la acción e imposición de la sanción correspondiente, la incursión en cualquiera de las conductas o comportamientos previstos en este código que conlleve incumplimiento de deberes, extralimitación en el ejercicio de derechos y funciones, prohibiciones y violación del régimen de inhabilidades, incompatibilidades, impedimentos y conflicto de intereses, sin estar amparado por cualquiera de las causales de exclusión de responsabilidad contempladas en el artículo 28 del presente ordenamiento.” (Subraya fuera de texto)

La Revista EcoRuta, como miembros de la Federación Internacional de Periodistas, hace pública la denuncia de la periodista María Jimena Duzán ante la FIP, la FLIP, la CIDH, Human Rights Watch Colombia, y ONU-DDDHH Colombia.

#NiDenunciarNiOpinar

A continuación la nota y respuesta pública de María Jimena Duzán al ministro Botero:

Ni cuestionar, ni denunciar

MARÍA JIMENA DUZÁN | 2019/06/23 00:47

Pretender que los periodistas solo podemos opinar sobre hechos contenidos en una providencia judicial no solo es absurdo sino que coarta la libertad de expresión.

El  ministro de Defensa Guillermo Botero me ha enviado un sorprendente derecho de petición (ver documento) que transcribo a continuación por considerar que sirve de espejo para demostrar hasta dónde este Gobierno, que prometió en su campaña cero tolerancia contra la corrupción, se siente incómodo con los periodistas que en ejercicio del derecho constitucional a opinar denunciamos los desmanes de los funcionarios públicos: 

Le puede interesar: Juego de tronos

Columnista Revista Semana

Ciudad.  

Asunto: Derecho de petición de información y de obtención de documentos.

Señora columnista:

En mi calidad de ciudadano colombiano, luego de leer su columna publicada el día de ayer en la revista Semana titulada ‘Yo me vigilo’, le solicito respetuosamente y en ejercicio del derecho de petición consagrado en el artículo 23 de la Constitución Política me envíe copia de los siguientes documentos:

1. Sentencia en la que se me condena por el delito de encubrimiento según el titulo 16 – Capítulo sexto del Código Penal, que usted cita en su columna.

2. Sentencia en la que se me condena por delitos relativos a la corrupción (delitos contra la administración pública) que usted cita en su columna.

Las copias requeridas no es necesario que sean autenticadas.

En caso de no tener las referidas sentencias, le solicito así me lo haga saber.

Recibiré su comunicación en el correo electrónico guillermobotero@gmail.com.  

Atentamente,

Guillermo Botero.

Opinión: Yo me vigilo

Esta es mi respuesta al derecho de petición enviado por el “ciudadano” Guillermo Botero:  

Respetado doctor Botero:

En atención a su derecho de petición me permito indicarle respetuosamente que la columna titulada ‘Yo me vigilo’, no está basada en ninguna sentencia judicial proferida en su contra sino en hechos objetivos de público conocimiento que usted no ha negado, en relación con los cuales soy libre de opinar de acuerdo con la Carta Política.

A mi juicio, sus declaraciones como ministro de Defensa en el caso del homicidio del excombatiente Dimar Torres –así usted insista en presentarse como un ciudadano–, defraudaron la confianza que la comunidad deposita en los funcionarios, porque con ellas se pretendió atribuirle a una simple reyerta un homicidio cometido por miembros del Ejército, que de no ser por las denuncias de los campesinos de ese despoblado lugar, probablemente no se habría sabido la verdad y el país habría quedado en poder de la versión inicial suministrada por usted que ha tenido que ir modificando.

En la columna también opiné sobre la circunstancia de que usted sea socio de una sociedad de seguridad sujeta a control y vigilancia de su ministerio, por lo cual tuvo que declararse impedido no propiamente con la rapidez ni la transparencia esperada, hechos que usted no ha negado y que en mi opinión se encuadran en la definición de corrupción planteada en la columna: “Una práctica despreciable que utiliza el poder para beneficio propio”.  

Pretender que los periodistas solo podemos opinar sobre hechos contenidos en una providencia judicial no solo es absurdo sino que coarta la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada de los desmanes que cometen los funcionarios públicos.

Atentamente,

María Jimena Duzán

P.D.: En su derecho de petición usted me pide que le envíe la respuesta a su correo de ciudadano pero en razón de que fueron sus actos como ministro de Defensa los que motivaron mi columna también se lo envié al correo del ministro de Defensa. Una cosa más: entiendo este derecho de petición como un intento por amedrentarme y por eso también lo he remitido con mi respuesta a la FLIP y a la oficina del relator para los derechos humanos de las Naciones Unidas.

Solo faltaría que además de la ineficiencia en la justicia contra los corruptos, de que este Gobierno no hizo nada para impedir que no se hundieran los puntos del referendo sobre la lucha contra la corrupción, ahora se quiera acallar a los periodistas que opinan y se atreven a cuestionar las salidas desafortunadas de funcionarios como las que ha tenido el ministro de Defensa.

Un detalle final: el exguerrillero Jesús Santrich tampoco ha sido condenado penalmente, lo cual no obsta para que el presidente Duque públicamente lo haya llamado “mafioso” y “narcotraficante”. Asumo que usted ya expresó su reparo a los comentarios hechos por su superior.