Saltar al contenido

¿Qué significa el cerro de la Bandera en el Día Mundial del Medio Ambiente?

Un sistema de vida con una población creciente que demanda más consumo ante los mismo recursos agotables no es sustentable.

Por: Guido Toro

Un día soleado, con cielo parcialmente despejado, fue el pronóstico que acompañó una pequeña expedición conformada por el dr. Armando Palaú, ingenieros ambientales, estudiantes escolares, y la Revista EcoRuta, resueltos a escalar hasta la cima del cerro de la Bandera.

La cita tuvo lugar en inmediaciones de la avenida Guadalupe, donde el grupo se preparó con bebidas, y alimentos, para hacer frente al recorrido que les esperaba montaña arriba.

Después de un pequeño desvío que da cuenta de unidades residenciales del lado izquierdo, mientras que del lado derecho un letrero que dice: “Bienvenidos, cerro de la Vírgen de Guadalupe”, recibe a los visitantes.

Pocos minutos después de iniciada la expedición, el camino habla por sí mismo, revelando a su paso vetas de carbón.

Hace más de 44 años, el cerro de la Bandera era una cantera donde la Central Hidroeléctrica Anchicayá explotaba carbón.

Después de que esa compañía cerrara sus operaciones, el cerro fue declarado Patrimonio Ecológico por parte del Municipio, pero un grupo de mineros, conformados en parte por familias desplazadas, empezaron a perforar 86 minas con más de 50 metros de profundidad, según la CVC.

La situación desató una crisis vivencial ante un inminente deslizamiento que podría sepultar las unidades residenciales ubicadas en la parte inferior de la montaña.

Cuatro años más tarde, el mismo cerro sería víctima de la invasión de por lo menos 800 personas que pretendían colonizar la tierra para levantar viviendas, a pesar de que la CVC había hecho una inversión de más de $5000 millones de pesos para recuperar unas 20 hectáreas sembradas con árboles.

Sustentabilidad

El panorama anterior da cuenta de recursos agotables que no se podrán volver a recuperar, frente a una población cada vez más creciente, que demanda recursos, tierra habitable, entre otras necesidades básicas, como alimentos y agua.

De esta forma, el cerro de la Bandera se constituye en un testigo mudo de la sustentabilidad, concepto que encierra hoy un gran conflicto humano, entre los recursos finitos, el crecimiento exponencial de la población, la contaminación, y el agotamiento de los recursos naturales.

El Día Mundial del Medio Ambiente debería conmemorar hoy aquellos logros de la humanidad por mantener su sustentabilidad, fecha que a fin de cuentas dio inicio a la Conferencia de Estocolmo en 1972, en el seno de las Naciones Unidas (ONU), donde su tema central fue el medio ambiente.

Quince años más tarde, ante situaciones mundiales y evidentes, como las del cerro de la Bandera, la ONU se vería en la necesidad de establecer algunos parámetros concretos, como el de Sostenibilidad, que afirma: «el desarrollo sostenible como la satisfacción de las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades», según reza en el informe Nuestro Futuro Común, emitido por aquel organismo mundial.

Discurso

“En efecto dicha sostenibilidad apunta hacia la necesidad de buscar un modelo de desarrollo productivista, que permita la conservación de la tierra renunciando a consumos inalcanzables para todo el mundo, priorizando el crecimiento económico en los países pobres con énfasis en un control demográfico”.

Con estas palabras, el dr. Armando Palaú, desde la cima del cerro de la Bandera, le brindaba una ilustración a jóvenes escolares, con la esperanza de que esta nueva generación entienda que el futuro de ellos está en la habilidad de administrar la sostenibilidad de los recursos por el tiempo que le reste a la humanidad.

Eco Ruta revista Ver todo

Eco Ruta es una revista dedicada a promover la sostenibilidad, el folklore, la cultura, y el turismo de Cali, el Valle, y Colombia.

Director: Guido Toro

A %d blogueros les gusta esto: