Colombia celebra día mundial de la Tierra con un río menos y bosques arrasados

Por: Guido Toro

En 1970 se inició un movimiento ambientalista con 20 millones de norteamericanos unidos en una gran manifestación callejera, para luchar por un medio ambiente saludable, y desde entonces, se celebra en todo el mundo el Día de la Tierra, cada 22 de abril.

Ese movimiento ayudó a concienciar a los políticos sobre la importancia de temas medio-ambientales, entre ellos: el aire limpio, el agua potable, y la conservación de especies en peligro de extinción. Así nació la Agencia de Protección al Medio Ambiente de Estados Unidos.

En esta fecha de reflexión sobre el cuidado de la Tierra, Colombia deberá hacer meditaciones muy profundas, pues el país se presenta ante el mundo entero con cifras vergonzosas en términos ambientales, con más de 6,7 millones de hectáreas arrasadas en los últimos 28 años, y un río completo aniquilado.

“En 2017, con cerca de 220.000 hectáreas perdidas, el territorio registró un tope no visto desde hace siete años. La Amazonia fue la gran damnificada, al concentrar 65 por ciento de la deforestación nacional”, apunta la revista Semana en un artículo especial.

Mientras que el Tiempo asegura que en seis departamentos se concentra el 81 por ciento de la deforestación nacional: Caquetá, Guaviare, Meta, Antioquia, Putumayo y Chocó.

“Y como si fuera poco, la deforestación ahora es considerada como la mayor generadora de gases contaminantes emitidos hacia la atmósfera en tierras colombianas”, agrega Semana.

Entre las causas de esta destrucción masiva se encuentra la tala y comercio ilegal de madera, la ganadería extensiva, y los cultivos ilícitos.

El decadente panorama con el que Colombia cierra su exposición al mundo es la sequía total del río Sambingo, afluente del Cauca, y parte de la cuenca hidrológica más importante del Pacífico.

“Las imágenes de sequía del afluente se observa claramente que no sólo el fenómeno de El Niño es el responsable. A lo largo de su árido cauce se observan enormes grietas de volcán que no son otra cosa que las zanjas producto de la explotación minera ilegal”, anota la revista Semana, sobre el hallazgo realizado por Militares de la Tercera División del Ejército, que desarrollaban una operación conjunta contra la minería ilegal.

“La riqueza fluvial del Sambingo era tan abundante antes de desaparecer, que ese río fue protagonista en diciembre del 2014 de una gran avalancha”.

Mientras esta noticia toma curso, la Procuraduría General de la Nación adelanta acciones por el estado de contaminación que presentan los dos ríos más importantes de Colombia: el río magdalena, y el Cauca.