En el 2019, los huecos reciben a los caleños con “brazos” abiertos

Sobretasa de gasolina será del 97% para el MIO, y 3% para el mantenimiento de la malla vial.

Huecos en las vías de Cali. (Foto: Dirario Occidente).

Por: Guido Toro

Los caleños están “acostumbrados” a sortear los huecos tanto en las vías internas de los barrios, como en las autopistas de la ciudad.

Esta problemática de las calles es más crítica de lo imaginado. La Personería de Cali denuncia que “más del 45% de la malla vial tiene huecos”.

“Calles que estaban pavimentadas han quedado solo en tierra, huecos y otros problemas. Vías destrozadas que causan accidentes a conductores y peatones“.

“¿Cuántos huecos hay en la ciudad? No hay un balance oficial, pero clubes de moteros marcaron en 2017 más de 2000 (…). A la falta de pavimento en las calles, se suma la falla del alumbrado público y “eso genera inseguridad”, agrega el informe.

Lo más preocupante del panorama anterior es que los caleños pagan la sobretasa a la gasolina que debería destinarse al mantenimiento de la malla vial, pero el 97% de ese tributo se destinará a la financiación del MIO, entre 2019 y 2022. Solo el 3% se utilizará para su uso real: arreglo de las carreteras.

Nuevos impuestos mientras los caleños comen natilla y buñuelos en esta Navidad

De forma adicional, el 2019 también recibe a la ciudadanía con un nuevo impuesto destinado al transporte masivo (MIO), se trata del tributo por estacionamiento en vía pública, en centros comerciales, y otros sitios.

El monto del cobro municipal varia entre $597 y $3.000 por hora, dependiendo si usted está estacionado en vía pública, o en un parqueadero privado.

En total, se re-orientaron cinco rentas provenientes del sector tránsito y transporte, para “salvar” económicamente al MIO, el impuesto de rodamiento, el de circulación, así como lo que se recaude por los servicios como licencias de conducción, derechos de tránsito y patios.

Lo anterior se desprende del Proyecto de Acuerdo 088, aprobado por el Concejo de Cali, el pasado 5 de diciembre, con 14 votos a favor, y seis en contra.

Óscar Javier Ortiz Cuellar, concejal ponente, hizo una revelación sobre el manejo de las finanzas municpales. Ortiz aseguró que  “dichas rentas llevaban comprometidas 17 años en el pago de la deuda que tenía el Municipio de Cali con el sector bancario y se liberaron el pasado mes de noviembre cuando se terminó de cancelar esta acreencia”, aunque no aclaró el porqué de la otrora deuda bancaria.

Mientras que la Concejal Alexandra Hernández Cedeño votó negativamente, dado que el Plan Integral de Movilidad Urbana PIMU que habría sido una herramienta técnica para el proyecto 088, no habría sido adoptado por el Municipio”.

La Concejal Hernández “advirtió que el cobro de la contribución  por estacionamiento en garajes afectará el comercio en la zona céntrica y por ende el derecho de los caleños de movilizarse por la ciudad. Igualmente, indica, desestimulará  la visita de las familias a los centros comerciales”.

Dado un hipotético caso de un asalariado que pague $80.000 mensuales por parqueo, ahora tendrá que agregar otros $95.520 mensuales, si se trata de un estacionamiento privado, donde ese trabajador tiene que pagar $597 de tributo por hora ($3.000 en vía pública), para un total de 20 días si solo utiliza el servicio de lunes a viernes.

En total, ese empleado pasará a pagar $175.520 mensuales, $2.106.240 por año, solo por concepto de parqueo, el dinero sería desembolsado del mismo salario que recibía antes, y la mayor parte de ese pago iría para el MIO.

MIO: alcancía sin fondo

Como si lo anterior no fuera suficiente, hace pocos días el tribunal de arbitramento de la Cámara de Comercio falló un pago que debe realizar Metrocali  por más de $110.000 millones al operador GIT Masivo, para reconocer las pérdidas que ha sufrido este concesionario durante los últimos nueve años.

En el presente, la Alcaldía de Cali invita a “soñar” con mensajes exhibidos en el boulevard del Río, por medio del alumbrado y la fabulosa decoración navideña de este año.

Y mientras los caleños comen natilla y buñuelos, el 2019 los espera con tributos que ciertamente no han soñado.

¿A qué se refiere la Alcaldía de Cali con “soñar”?