El último buitre de Sonso-Chircal

Buitre de ciénaga, en la Laguna de Sonso. (foto: Ing. Luis Carlos Marmolejo).

Por: Guido Toro

En el norte del departamento del Valle del Cauca, formando parte de la reserva natural del Yotocó,  yace la legendaria laguna de Sonso, conocida también como Chircal.

En medio de este último relicto lagunar del bosque seco inundable, acariciado por el río Cauca, 190 especies de aves exploran esta zona en busca de alimentos y refugio.

Entre ellas, con su cuello y plumaje negro característico, el buitre de ciénaga se mueve con sigilo a través de la vegetación mientras hace su estación en Sonso, junto con otras 39 aves acuáticas migratorias que encuentran reposo en este humedal, preparándose para abrir sus alas en dirección al siguiente destino.

Quizá este sea el último avistamiento del buitre de ciénaga, capturado en fotos por el ingeniero Luis Carlos Marmolejo, pues se encuentra en peligro de extinción, al igual que ocho especies más. 

Cada día aumenta más la presión sobre este ecosistema estratégico, hogar también de 25 especies de anfibios y reptiles; 50 de mamíferos; 30 especies de peces; 400 especies de moluscos e invertebrados; y 30 especies de flora arbórea.

La laguna de Sonso trasciende la simple anegación de un terreno, pues su origen data del cuaternario, es decir, se trata de un humedal con unos dos millones de años de historia, periodo que encierra secretos de su acontecer entre el silencio y el trinar de las aves que no volverán.

Lo que no es un secreto es el accionar del hombre, como sucede con los grandes impactos ocasionados en la sostenibilidad global, en el presente. 

La “La Ruta del Garzón Azul” narra cómo la agricultura devora los espacios de este humedal durante épocas de baja precipitación, pues el drenaje de la laguna es bueno.

Ese libro contempla un estudio a profundidad sobre Sonso-Chircal, desarrollado por Marmolejo, y sus colegas, Luis Antonio González, Angélica González, Marta Cornejo, y Arlex López, que plasmaron aspectos críticos de esta reserva protegida desde 1978, por parte de la CVC.

Aunque la laguna tiene una extensión de 2100 hectáreas, 900ha definían un espejo de agua en 1960, área reducida a 150ha de agua permanente en época de baja precipitación.

Sonso también funge una labor de protección, pues casi 1500ha “corresponden al área amortiguadora de inundaciones, utilizadas por la laguna en épocas de crecientes del río Cauca”, detalla –La Ruta del Garzón Azul-.

El valle inundable del complejo Ramsar Sonso-Chircal continuará acumulando historia, así como flujos hídricos subterráneos, si la mano del hombre lo permite, hasta entonces este último relicto lagunar testificará si el buitre de ciénaga continúa con vida, o si quedará en el recuerdo de una fotografía.

Un comentario

  • luiscarlosmarmolejo@gmail.com

    Compañeros de la revista mil gracias por documentar el avistamiento y el libro de la ruta del Garzón azul.
    Dios lo bendiga

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